

La paciente puede mantener una actividad laboral normal salvo que surja alguna complicación que amerite un cambio a menor actividad o reposo; en todo caso se deben evitar los ejercicios violentos, extenuantes y no levantar pesos.
Respecto a la actividad física también, deben evitarse los deportes de competición intensos, violentos e incómodos. En cambio, son aconsejables los paseos diarios de aproximadamente una hora. Si es posible la gestante debe dormir de nueve a diez horas diarias.
Los viajes no están contraindicados. Aunque no es aconsejable realizar viajes a lugares con escasos servicios sanitarios o inexistentes. Hacia el final de la gestación se deberán evitar los trayectos largos. No están prohibidos los viajes en avión.