

Infertilidad es la imposibilidad de una pareja para lograr un embarazo después de un año de relaciones sexuales sin protección. La infertilidad es primaria cuando nunca ha habido un embarazo y secundaria cuando hubo embarazo previo. La pérdida gestacional recurrente, o aborto a repetición, implica la capacidad de lograr embarazo, pero estos se pierden tempranamente.
El periodo de un año de espera para embarazarse no se debe tener en cuenta obligatoriamente cuando hay causas conocidas de infertilidad o la edad de la mujer es mayor de 35 años; debiendo ser más urgente el tratamiento de reproducción asistida cuando la paciente tiene más de 40 años.
Recomendamos esperar un año antes de consultar por infertilidad si la mujer tiene menos de 30 años, esperar entre 6 meses a un año si se encuentra entre los 30 y 35, 6 meses entre los 36 y 40 y de forma inmediata a partir de esta edad.
Los exámenes que se solicitan a cada pareja son específicos. Luego de la primera consulta en la que se hace un examen meticuloso de la vida reproductiva pasada de la pareja, antecedentes familiares y personales, ginecológicos y andrológicos, hábitos de vida, profesión, etc., se realiza en primer lugar una exploración a la paciente y se determinan las pruebas necesarias.
Debemos iniciar el estudio de infertilidad cuando no se ha logrado un embarazo luego de un año de relaciones sexuales sin protección antes de los 30 años, de 6 meses a un año antes de los 35, de 6 meses antes de los 40 y de forma inmediata después de esta edad.


En el día 2 o 3 del ciclo (segundo o tercer día de la menstruación) se efectúan en sangre para medir las hormonas que regulan la ovulación y a la vez conocer la reserva ovárica. El estudio de la hormona antimülleriana (HAM) se puede realizar en cualquier día del ciclo menstrual.


Para constatar la existencia de folículos antrales ováricos, para la valoración detallada de útero y pelvis, y para descartar alteraciones o malformaciones uterinas, miomas, pólipos del útero, anomalías en las trompas de Falopio.


Nos sirve para valorar la cavidad uterina y descartar que las trompas están obstruidas, es un estudio radiológico en el que se utiliza un medio de contraste.


Con ayuda de ecografía endovaginal se introduce solución salina en la cavidad uterina para confirmar el diagnóstico de masas ocupativas a este nivel (miomas, pólipos) igualmente se valora la permeabilidad de las trompas.


En los exámenes descritos anteriormente ya se puede determinar la causa de la falta de embarazo, pudiendo iniciarse el tratamiento, pero pueden necesitar otras exploraciones complementarias como, por ejemplo: laparoscopia, histeroscopia, según lo encontrado en los exámenes básicos.
Los exámenes básicos pueden realizarse en un tiempo de una a dos semanas desde la primera consulta, al final de este periodo ya tendremos los resultados.
Cuando todos estos exámenes básicos son normales, hablamos de causa de infertilidad desconocida, pudiendo ser necesario la ayuda del laboratorio de FIV para conocer la calidad de los óvulos, la interacción espermatozoide-óvulo y la progresión del embrión.
Se analizan conjuntamente los resultados de los exámenes, el ginecólogo pregunta la opinión de los pacientes y luego explica la estrategia a seguir. El tratamiento puede comenzar con el siguiente ciclo menstrual.