Ciclo Menstrual
Ciclo regular
Se conoce como ciclo menstrual el periodo de tiempo que transcurre entre menstruación y menstruación, el mismo que se ha estimado en cada 28 ±7 días, considerándose el rango de normalidad de 21 a 35 días, los días de sangrado son variables y pueden ser entre 3 a 5 días en un volumen aproximado de 80 ml. La mujer presenta menstruaciones irregulares al inicio y al final de su vida reproductiva, debido a que en estos dos extremos tiene ciclos anovulatorios, en la pubertad por inmadurez neuroendocrina del eje hipotálamo-hipófisis-ovario, y en la perimenopausia por agotamiento de su reserva folicular (de óvulos).
El ciclo menstrual se divide en dos fases de 14 días, la primera se denomina fase folicular o estrogénica, y la segunda fase lútea o progestacional. En ciclos menstruales de 28 días, la ovulación se produce aproximadamente en el día 14 del ciclo (primer día del ciclo = primer día de la menstruación). El día de la ovulación puede desplazarse dependiendo de la duración del ciclo menstrual, por ejemplo, en un ciclo de 35 días, la menstruación se producirá el día 21, ya que varía la primera fase del ciclo, mientras que la segunda sigue siendo de 14 días, igual ocurre si los ciclos tienen una duración menor a los 28 días.
Si no hay embarazo se producirá la descamación del endometrio, reiniciándose un nuevo ciclo menstrual. Cuando se inicia una gestación el cuerpo lúteo, que es el folículo del cual salió el óvulo que fue fecundado, será el encargado de producir progesterona para mantener el embarazo inicial hasta que se empiece a formar la placenta, hecho que ocurre aproximadamente a las 6 semanas de gestación (cambio lúteo-placentario).
Ciclo irregular y alteraciones de la ovulación
Son aquellos que se presentan con una frecuencia menor a 21 días o mayor a 35 días, y son el producto en algunos casos de alteraciones hormonales como hipotoroidismo, hiperprolactinemia, hipertiroidismo o producidas por sobrepeso, obesidad, extrema delgadez, ejercicio intenso, toma de fármacos, estrés, etc.
Debe destacarse la ausencia de las menstruaciones que se presenta por períodos variables que pueden ser cada 3, 6, 12 meses o más, y que es debida a un estado hiperandrogénico conocido como síndrome de ovario poliquístico que es motivo frecuente en la consulta de infertilidad, ya que son largos períodos en los que la paciente no ovula y, por tanto, no puede lograr un embarazo, requiriendo un tratamiento específico para lograrlo.
En las pacientes con irregularidad menstrual sin un trastorno endocrino de base el tratamiento debe ir orientado a la recuperación de ciclos menstruales regulares, para que pueda conocer sus días fértiles, para la consecución de un embarazo, o para que planifique su anticoncepción. Para cumplir con este objetivo disponemos de numerosos fármacos (inductores de ovulación, anticonceptivos, etc.) que nos van a ayudar en este objetivo.
